Hoy hace ya 3 años que empecé con este blog, y sinceramente, ando algo preocupado: últimamente no tengo creatividad o inspiración alguna!
Me asusta un poco ver la cantidad de posts que he escrito otros años y los que llevo este, y ya no sé si pensar si es la universidad o la vagancia veraniega o qué.
Sin embargo, en mis planes aún no está dejar este blog, aunque últimamente no sepa de qué escribir.
Sobre la vagancia he de decir que creo que me estoy habituando un poco a escribir posts largos, más que cortos (algo que solía hacer antes más a menudo). Esto me ha hecho pensar que quizá me vendría bien hacer un Twitter o algo semejante en dónde escribir esas pequeñas cosas que a veces quiero contar, pero que su escasa longitud me hace desistir de escribir.
Qué opináis vosotros? Debo ponerme un poco más las pilas a la hora de escribir posts, aunque sean cortos, o debo hacerme un Twitter o algo por el estilo?
De todos modos, sigo un poco desinspirado ya que últimamente tampoco hago fotos (y algunas que hice me está costando subirlas Flickr), el AMV que hace tiempo que tengo en mente sigue estancado y la partida de rol que estoy preparando tiene más o menos la misma actividad. Argg! Qué me está pasando?!
Espero ponerme un poco las pilas este mes de agosto y darle un poco más al coco para ver si así consigo atraerme a un par de musas, o bien un poco de voluntad, que tampoco estaría mal.
En fin, ojalá este no sea el último blogeaños que tenga (me daría un poco de pena). De todos modos, esto siempre me servirá para desahogarme un poco (espero).
Muchos me habréis oído hablar sobre las bondades del software libre, y reconozco que para mí es algo bastante relevante en mi vida informática, al menos desde un punto de vista ético/filosófico.
Sin embargo, no creo que todo el mundo deba usar software libre (aunque creo que podría llegar a ser lo ideal), sino que, a mi parecer, y para armonizar la convivencia entre aquellos que usamos diferentes programas informáticos, más allá de si son o no libres, lo realmente importante es usar estándares y formatos abiertos, y esto sí que creo que es algo que debemos hacer todos, e incluso se debería imponer.
Voy a rellenar una solicitud y mi flamante boli Bic no pinta en el documento. La letra pequeña del documento dice que solo se puede escribir con Inoxcrom.
Los estándares son protocolos o formatos que se han reconocido como tales por organizaciones como ISO o ECMA entre otras, o bien su uso masivo los han convertido en normas (si se trata de este último caso, se conocen como estándares de facto).
El problema surge cuando esos protocolos o formatos estándares no son abiertos o libres o bien no están libres de patentes (o las patentes no son libres y accesibles). Es entonces cuando esas normas o estándares sólo pueden ser accedidos por unos pocos y, por tanto, sólo pueden ser usados por los usuarios de una sola aplicación, lo que significa que si yo uso una aplicación diferente a la tuya, y la tuya hace uso de ese estándar no abierto, yo no podré usar o leer los documentos que me envies, dado que los desarrolladores de esa aplicación no han podido acceder a esa norma.
Pero si en vez de utilizar un estándar no abierto usases un estándar abierto, este podría ser transmitido a cualquier persona y programa sin que hubiera ningún problema, siempre y cuando a los desarrolladores de la aplicación que usas estén dispuestos a implementar el soporte para ese formato o que si lo implementan lo hagan bien.
Es por eso que creo que es tan importante el uso de estándares y formatos abiertos: para que, independientemente de la plataforma, independientemente del programa, independientemente del sistema operativo, pueda transmitir información y pueda recibirla, sin tener que estar preocupándome sobre si el formato que me han enviado funcionará o no en mi programa.
Formatos abiertos en Internet
Recientemente ha sido publicado Firefox 3.5, que incorpora algunos elementos de HTML 5, la nueva versión de HTML, aún en desarrollo, y que han traído cierta controversia al mundo de los navegadores. El elemento que más controversia ha creado ha sido la marca <video>, que pretende facilitar la inclusión de vídeos en páginas web sin tener que usar Flash.
Cuál es el problema? Os preguntaréis. El problema no tiene que ver con Firefox en sí, sino más bien con la marca <video>: qué codificador (códec) debemos utilizar para esos archivos de vídeo?
Por otra parte, Appleprefiere utilizar el códec estándar H.264 (no libre, comúnmente utilizado en archivos mp4) en su navegador Safari, alegando dudas respecto a la patente de Ogg (a mi parecer, algo irónico); Google opina que H.264 es mejor que Ogg (aunque hay quien lo pone en duda), aunque dará soporte para ambos códecs en su navegador Google Chrome, pero no podrá distribuir H.264 a terceras partes, como Chromium, la base de Chrome liberada por Google; y finalmente, Nokiase niega a utilizar Ogg por ser incompatible con el DRM y además lo califica de propietario.
Si esta cantidad de intereses enfrentados os parece poco, tenéis que saber que aún no hemos hablado de las webs:
Pero, al igual que con los navegadores, no todas las webs van a dar apoyo a Ogg y una de ellas es el archiconocido Youtube, que hace ya tiempo que empezó a servir vídeos en H.264 para la versión HD del portal, y que ya cuenta con una demo de HTML 5 con este códec.
Así pues, si te interesa la portabilidad, los estándares abiertos y sobre todo, la interoperabilidad, debemos conocer y apoyar aquellos formatos libres que permitan llegar a esas metas.
He llegado a una interesante conferencia de Juan Carlos Moreno Cabrera y que me parece bastante interesante, y que creo que estaría bien que la escucháramos para reflexionar.
Aquí os la dejo (son 40 minutos, pero se hace entretenido):
No voy a comentar nada, porque creo que el vídeo lo dice todo.
PD: Algún día me gustaría aprender gallego XD Supongo que porque me llama el folklore de Galicia (Santa Compaña, meigas, etc), y el idioma (p. ej. el Conxuro).
Desde hace cierto tiempo hay algo que ronda por mi cabeza, que me preocupa y me hace hervir la sangre, y es el pasotismo de la gente en asuntos políticos y/o sociales. Es decir, lo que realmente me preocupa es la gran falta de voluntad por mejorar el mundo que nos rodea y la falta de fuerzas para quejarnos, para no dejar que nos den por el culo, y el gran conformismo que tiene la gente al respecto de cosas, a mí parecer, injustas y que hace poco más de 25 años hubiesen levantado ampollas en un importante conjunto de la población.
Con esto, no quiero parecer un hippie nostálgico del mayo del 68 (aunque aprecie sucesos históricos como esos). Lo que pretendo hacer es, en primer lugar, desahogarme, que para eso tengo un blog, y en segundo lugar, hacer pensar a la gente. ¿Por qué?
La razón es bien sencilla: porque creo que nuestros derechos se están dejando pisotear por diversas razones: unos por pasotismo/conformismo, otros por la desilusión y otros por la seguridad. ¡¿Qué está pasando?! ¿Estamos dispuestos a dejar que nos arrebaten aquello por lo que los siervos han luchado durante 200 años?
Aquellos que cambian libertades fundamentales por seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad. Benjamin Franklin
No pretendo ser demagógico (aunque lo parezca), ni tampoco pretendo hacer que todos nos echemos a la calle por los motivos más nimios; ¡hasta yo estoy en contra de eso! Sin embargo, sí que creo que es importante luchar por ciertas cosas, por ciertas ideas o por ciertos derechos, y no llamar simplemente a alguien que lucha por que lo cree justo hippie perroflauta o tildarlos de antisistemas (¿acaso Felipe González no fue un antisistema durante la transición española?).
Lo que realmente echo en falta es poder decir que voy a ir a tal manifestación, aunque no me ataña, aunque no vaya a cambiar nada, sin que me miren pensando que soy un hippie o romántico (esto último no creo que pudiera discutirlo). Tengo derecho a hacerlo, y lo que es más importante, es justo, sobre todo cuando se trata de defender los derechos que tanto les ha costado conseguir a aquellos que nos precedieron.
Personalmente, creo que, de algún modo, deberíamos educar en favor de una responsabilidad social, y también deberíamos enseñar que el mundo se puede llegar a cambiar. ¿Por qué no se enseña a Gandhi, a Martin Luther King, o se muestran las manifestaciones que ha habido en este país por mejorarlo? No sé, a veces me da la sensación de que de algún modo se evita que recordemos la fuerza que tiene la masa (entendiendo por masa a un grupo de gente madura, responsable, consciente de sus derechos, de lo que se considera ético y de las consecuencias que pueden acarrear sus actos) o se pretende desalentar esta clase de protestas (que, a mi juicio, son buenas en una democracia).
El peor analfabeto es el analfabeto político.
Él no ve, no habla, no participa en los acontecimientos políticos.
Él no sabe que el coste de la vida, el precio de las judías, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado o de los medicamentos, dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político es tan ignorante que se enorgullece e hincha el pecho diciendo que odia la política: no sabe que de su ignorancia política nacen la prostituta, el niño abandonado, el atracador y el peor ladrón de todos, el político corrupto, lacayo de las corporaciones.
Bertolt Brecht
Por último, quisiera acabar citando el discurso de V en la película de V de Vendetta (la negrita es mía):
Buenas tardes, Londres.
Permitid que, primero, me disculpe por esta interrupción.
Yo, como muchos de vosotros, aprecio la comodidad de la rutina diaria, la seguridad de lo familiar, la tranquilidad de la monotonía. A mí me gusta tanto como a vosotros.
Pero con el espíritu de conmemorar los importantes acontecimientos del pasado, normalmente asociados con la muerte de alguien, o el fin de alguna terrible y sangrienta batalla, y que se celebran con una fiesta nacional, he pensado que podríamos celebrar este 5 de noviembre, un día que lamentablemente ya nadie recuerda, tomándonos 5 minutos de nuestra ajetreada vida para sentarnos y charlar un rato.
Hay, claro está, personas que no quieren que hablemos. Sospecho que en este momento estarán dando órdenes por teléfono, y que hombres armados ya vienen de camino.
¿Por qué?
Porque mientras pueda utilizarse la fuerza, ¿para qué el diálogo?
Sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder. Las palabras hacen posible que algo tome significado, y si se escuchan, ¡enuncian la verdad!.
Y la verdad es... que en este país algo va muy mal, ¿no?
Crueldad e injusticia, intolerancia y opresión... Antes teníais libertad para objetar, para pensar y decir lo que pensabais. Ahora tenéis televisores y sistemas de vigilancia que os coartan para que os conforméis y os convirtáis en sumisos.
¿Cómo ha podido ocurrir? ¿Quién es el culpable?
Bueno, ciertamente, unos son más responsables que otros... y tendrán que rendir cuentas. Pero, la verdad sea dicha, si estáis buscando un culpable sólo tenéis que miraros al espejo.
Sé por qué lo hicisteis, sé que teníais miedo, ¿y quién no?
Guerras, terror, enfermedades... Había una plaga de problemas que conspiraron para corromper vuestros sentidos y sorberos el sentido común. El temor pudo con vosotros y presas del pánico acudisteis al actual Líder Adam Sutler.
Os prometió orden, os prometió paz, y todo cuanto os pidió a cambió fue vuestra silenciosa y obediente sumisión.
Anoche intenté poner fin a ese silencio. ¡Anoche destruí el Old Bailey para recordar a este país lo que ha olvidado...!
Hace más de 400 años un gran ciudadano deseó que el 5 de noviembre quedara grabado en nuestras memoria. Su esperanza era recordar al mundo que justicia, igualdad y libertad son algo más que palabras, son metas alcanzables.
Así que si no abrís los ojos, si seguís ajenos a los crímenes de este gobierno, entonces os sugiero que permitáis que el 5 de noviembre pase sin pena ni gloria.
Pero si veis lo que yo veo..., si sentís lo que yo siento... y si perseguís lo que yo persigo..., entonces os pido que os unáis a mí dentro de un año, ante las puertas del parlamento. Y juntos les haremos vivir un 5 de noviembre que jamás... ¡jamás nadie olvidará!
(Dado que me ha quedado un post un poco largo, he resumido los puntos que hacen que esté en contra aquí. He añadido unas cuantas actualizaciones aquí.)
Antes de nada, lo primero sería formar al profesorado para que dieran una verdadera enseñanza en informática, que no se límite a usar MS Office, con su Word, Excel, Power Point, entre otros, como si fuera lo único que existe en el mundo. En vez de esto, se debería enseñar las aplicaciones genéricas en cuanto a procesador de texto, hojas de cálculo y presentaciones, en vez de las aplicaciones específicas mencionadas anteriormente y de forma respectiva. Es importante enseñar que existen las alternativas y que la informática no es el Messenger y el Tuenti, además de enseñar la importancia de la responsabilidad en internet, ya que este, como muchos sabemos, tiene memoria (y para largo).
Luego, hay que decir que no todo es la informática: es mucho más importante ofrecer una enseñanza del nivel adecuado y ofrecer alternativas a aquellos que no estén dispuestos o que no puedan seguir con esta enseñanza; creo firmemente que esta es la base de una educación de calidad.
Evidentemente, me parece adecuado una mayor implicación de la tecnología en la educación actual, pero eso no se consigue sólo con portátiles y pizarras electrónicas (aunque estas últimas sí que me parecen realmente interesantes y útiles). Si quieres aprovechar los recursos de la informática se puede hacer con un ordenador por aula (para que el profesor pueda hacer sus presentaciones o sus apuntes y proyectarlas en el aula y posteriormente colgarlas en el campus virtual del respectivo centro) y aumentando el parque informático de cada centro, dando un acceso libre a los alumnos (teniendo una vigilancia de los equipos adecuada) en los horarios en que las aulas no estén reservadas.
Sobre este último punto os voy a explicar lo que se hace en la Facultad de Informática de Barcelona: hay unas aulas con ordenadores para los alumnos, en los cuales cada alumno puede entrar con su cuenta de la facultad, y a estas aulas se pueden acceder en cualquier momento durante horario lectivo (durante épocas de exámenes se aumenta el horario disponible) siempre que no estén reservadas para hacer clase en ellas (donde se hacen clases únicamente utilizando el ordenador). Sin embargo, las clases no cuentan con ordenador (cada profesor se trae su portátil), pero sí con un proyector, que los profesores utilizan para mostrar el uso de algunos programas o lenguajes de programación o bien apuntes preparados por ellos. Y normalmente, pocos de nosotros utilizamos nuestros ordenadores durante estas clases simplemente porque no nos son útiles.
Es por estos motivos que, ya de base, me parece inútil o estúpida esta propuesta. Además, la gran mayoría del alumnado ya cuenta con un ordenador en casa con el que puede hacer los deberes, para qué proporcionarle otro? Si es para poder utilizar libros electrónicos, existen otras alternativas que no cansan tanto la vista como leerlos en la pantalla de un ordenador (y lo digo después de haberme leído un par).
Sin embargo, no me opongo a que el estado facilite un ordenador (portátil o de sobremesa) a aquellas personas que no dispongan de los recursos para conseguir uno o que suponga un sacrificio muy grande a su economía familiar.
Por otro lado, si se quiere fomentar la tecnología y la enseñanza en ella, primero deberíamos pasar por fomentar unas conexiones a internet que estuvieran al nivel europeo.
Tras explicar mi opinión sobre por qué no se deben dar portátiles a diestro y siniestro, voy a pasar a explicar el porqué estoy en contra de esta medida:
Se ha mencionado que los principales fabricantes con los que está negociando el gobierno son Intel y Microsoft:
Contra Intel, en principio, no tengo nada en contra (es muy activa en favor del software libre), salvo el hecho de que esta cerca del monopolio (conocéis el término Wintel?) y la percepción, no sé si sólo es mía, de que tienen unos precios más altos que procesadores de AMD de similares características. De todos modos, creo que es importante reunirse con todos los fabricantes y encontrar el que te haga una oferta mejor.
En cuanto a Microsoft tengo unas cuantas cosas en contra. En primer lugar, su elevado precio (por sólo el sistema operativo, luego hay que añadir el coste de de la suite MS Office). En segundo lugar, su nulo respeto a los estándares y a otros sistemas y aplicaciones que no sean os suyos, y sus ansias por retener, a cualquier precio, a sus usuarios prisioneros de su sistema.
Además, no se ha determinado qué sistema utilizar y no se ha exigido que este sea gratuito (si no libre, habiendo sistemas que cumplan ambas condieciones) ni que haga uso de formatos estándares y abiertos, para que se puedan utilizar posteriormente en el sistema que cada usuario desee, en su ámbito doméstico. Esto quiere decir que el gobierno (de cada comunidad) puede decidir instalar sistemas de Microsoft (o Apple, aunque esto es algo que casi ni me imagino), empleando un presupuesto importante a la compra de licencias en un software que además no está completo y que ha demostrado prácticas monopolísticas y abuso de una posición dominante que le ha llevado a ser condenado por la UE con una multa de unos 900 millones de euros.
Cabe decir, como señalan en el comunicado de Hispalinux, que, puestos a gastar ese dinero, el estado debería invertir en las empresas de software españolas (no como Microsoft, que como según comentan, no pagan impuestos en España) o bien en las iniciativas de software libre que están llevando a cabo las comunidades autónomas españolas (MAX en Madrid, gnuLiNex en Extremadura, Lliurex en Valencia, Guadalinex en Andalucía, MoLinux en Castilla La Mancha, Trisquel en Galicia, Linkat en Cataluña, entre otras cuantas más).
Así pues, como podéis ver, tengo unos cuantos motivos en contra, que para finalizar, voy a resumir, pues quizás me ha quedado algo caótico, ya que, pese a que he intentado estructurarme, he escrito este post casi tal com raja o a vuela pluma:
Dejo aquí un enlace a el diario Público, que ha hecho este mes un interesante reportaje sobre la derrota de la república, enlace que no quiero perder.
Recomiendo que le echéis un vistazo si el tema os interesa, aunque creo que se debería echar de todos modos, porque opino que debemos conocer nuestra historia y nuestros errores, si no queremos repetirla.
Si por alguna razón tenéis que compilar un código como si estuvierais en una máquina de 32 bits, en vez de una de 64, podéis hacerlo siguiendo estos pasos:
1) Instalamos el paquete gcc-multilib (para lenguaje C):
sudo aptitude install gcc-multilib
2) Compilamos usando la opción del compilador -m32:
gcc foo.c -o foo.x -m32
Este tutorial funciona en Ubuntu, aunque supongo que funciona en cualquier distribución que cuente con el paquete gcc-multilib (o equivalente).
Si lo que queréis compilar es C++, en vez de C, el paquete a instalar es g++-multilib.
Esto es útil si os pasa como a mí, que necesitaba compilar un programa pero no contaba con el código objeto compilado para 64 bits, sólo para 32. Con esto, podréis compilarlo todo como 32 bits sin ningún problema.
El conocimiento humano pertenece al mundo en Antitrust
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